Invita a contemplar la gloria de Dios revelada en la creación y a unir nuestras voces con gratitud sincera para rendirle adoración reverente desde lo profundo del corazón.
Duración
02:23
Tonalidad
No Aplica
Dificultad Vocal
Formato Vocal
Poesía Coral
Conoce a los talentosos artistas y profesionales detrás de esta hermosa canción
Itzel Aguilar, Beatriz Frómeta, Pedro Pérez, Dulce Nango
Joel Márquez
No aplica
Piano: Ismir Muñoz
Ismir Muñoz
I
Yo miro al cielo: obra de tus manos;
escucho la canción del ruiseñor.
Con trazos de texturas y color
en los cercanos y distantes planos.
Nuestros esfuerzos siempre serán vanos
si nada más vivimos del error
y no apreciamos el inmenso amor
que tú mostraste a todos los humanos.
Revive el viento sobre la memoria,
abriendo en dos el mar de la salida:
el tema principal de nuestra historia.
El mundo entero canta: bienvenida.
El cielo: fiel testigo de tu gloria.
La tierra: gratitud para la vida.
II
Nos suena increíble tu existencia,
una existencia que nos sobreabunda
de bendiciones y, además, inunda
al ser humano que busca tu esencia.
Por ti subsiste cada ser en tu presencia;
y gracias a ti, la mente errabunda,
cuando la soledad cruel lo circunda,
se salva por mirar tu omnipotencia.
El pasado, el futuro y el presente
dan testimonio, el cual hoy abrazamos
en un idioma simple y elocuente.
Señor, el corazón hoy te entregamos;
siempre serás el mismo eternamente.
Aquí y ahora, juntos te alabamos.
III
Sinceramente vamos a alabarte
con el talento que tú nos has dado,
teniendo en cuenta que desde el pasado,
de tus designios, ya formamos parte.
La creación que hiciste nos comparte
belleza, gracia, don inusitado;
por eso, celebramos con agrado
tu majestad en literario arte.
A voces y ademanes, por completo,
rendimos gratamente un ¡Aleluya!
¡Grande eres, oh, Señor!, y no es secreto
que haces que hasta el viento nos construya
un puente para darte este soneto,
al definir que somos obra tuya.
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